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miércoles, 18 de noviembre de 2009

aventura incomprencible

Aventura incomprensible,
pero atestiguada por toda una provincia

Marqués de Sade


Todavía no hace cien años, en varios lugares de Francia perduraba aún la absurda creencia de que, entregando el alma al diablo, con ciertas ceremonias tan crueles como fanáticas, se conseguía de ese espíritu infernal todo lo que se deseara, y no ha pasado un siglo desde que la aventura que, relacionada con esto, vamos a narrar, tuvo lugar en una de nuestras provincias meridionales, donde todavía está atestiguada hoy en día por los registros de dos ciudades y respaldada por testimonios muy apropiados para convencer a los incrédulos. El lector puede creerla o no, hablamos solamente después de haberla verificado; por supuesto no le garantizamos el hecho, pero le certificamos que más de cien mil almas lo creyeron y que más de cincuenta mil pueden corroborar en nuestros días la autenticidad con que está consignada en registros solventes. Nos dará permiso para disfrazar la provincia y los nombres.
El Barón de Vaujour combinaba desde su más tierna juventud el más desenfrenado libertinaje con el cultivo de todas las ciencias y muy especialmente el de aquellas que inducen al hombre al error y le hacen perder un tiempo precioso que podría emplear de alguna otra manera infinitamente mejor; era alquimista, astrólogo, brujo, nigromante, astrónomo -bastante notable, por cierto- y físico mediocre; a la edad de veinticinco años, el barón, dueño ya de su patrimonio y de sus actos, descubrió en sus libros -según afirmaba- que inmolando un niño al diablo, empleando determinadas palabras y haciendo determinadas contorsiones durante la execrable ceremonia, se conseguía que el demonio se apareciera y se obtenía de él todo lo que se deseaba, siempre que se le prometiera el alma, y entonces se decidió a perpetrar esa monstruosidad con el único propósito de vivir felizmente su duodécimo lustro, de que nunca le faltara dinero y de conservar asimismo en el más alto grado de potencia sus facultades prolíficas hasta esa edad. Cometida la infamia y firmado el pacto, ocurrió lo siguiente: Hasta la edad de sesenta años, el Barón, que disponía tan sólo de quince mil libras de renta, había gastado regularmente doscientas mil y jamás debió un céntimo. En lo que respecta a sus proezas amorosas, hasta esa misma edad fue capaz de gozar a una mujer quince o veinte veces en una noche, y a los cuarenta y cinco ganó cien luises en una apuesta con unos amigos suyos que habían afirmado que no podría satisfacer a veinticinco mujeres, una después de otra; lo hizo y entregó los cien luises a las mujeres. En otra cena, tras la que se inició un juego de azar, el Barón advirtió al empezar que no podía participar, pues no tenía un céntimo. Le ofrecieron dinero, pero lo rechazó; mientras que jugaban, dio dos o tres vueltas por la sala, volvió, se hizo hacer un sitio y apostó diez mil luises a una carta, luises que fue sacando en diez o doce fajos de su bolsillo; el envite no fue aceptado, el Barón preguntó el motivo y uno de sus amigos le contestó bromeando que la carta no iba lo bastante bien servida y el Barón añadió otros diez mil. Todo esto está registrado en dos ayuntamientos respetables y lo hemos podido leer.
Cuando cumplió cincuenta años, el Barón decidió casarse; lo hizo con una encantadora joven de su provincia con la que siempre ha vivido en los mejores términos, sin que las infidelidades tan propias de su temperamento provocaran nunca el menor roce; tuvo siete hijos de esa esposa y desde hacía algún tiempo los encantos de su mujer habían ido volviéndole más sedentario; habitualmente vivía con su familia en el castillo donde en su juventud había hecho la espantosa promesa que hemos mencionado, invitando a hombres de letras, apreciando su trato y cultivando su amistad. Sin embargo, a medida que se aproximaba al término de los sesenta años, se acordaba de su desdichado pacto y como ignoraba si el diablo iba a contentarse con retirarle sus favores o le quitaría entonces la vida, su humor cambiaba por completo, se ponía triste y meditabundo y ya casi no salía de su casa.
El día señalado, a la hora exacta en que el barón cumplía sesenta años, un criado le anuncia a un desconocido que había oído hablar de sus conocimientos y solicita el honor de entrevistarse con él; el Barón, que en ese momento no estaba pensando en aquello que no había dejado de preocuparle desde hacía varios años, contesta que le haga pasar a su gabinete. Sube allí y encuentra a un forastero que, por su manera de hablar, le parece que es de París, un hombre bien vestido, con una figura hermosísima y que en seguida se pone a discutir con él sobre las ciencias más elevadas; el Barón le va contestando a todo y la conversación se anima. El señor de Vaujour propone a su huésped ir a dar un pequeño paseo, él acepta y nuestros dos filósofos salen del castillo; era época de faenas agrícolas y todos los labradores estaban en el campo; algunos, al ver gesticular a solas al señor de Vaujour, piensan que se ha vuelto loco y corren a avisar a la señora pero nadie contesta en el castillo; aquella buena gente vuelve a su sitio y siguen observando a su señor, que, creyendo que está conversando con alguien animadamente, agitaba las manos como es habitual en esos casos; por fin, nuestros dos sabios llegan a una especie de paseo cerrado al otro extremo y del que no se podía salir más que dando media vuelta. Treinta campesinos pudieron verlo, treinta fueron interrogados y treinta contestaron que el señor de Vaujour había entrado solo, sin dejar de gesticular en aquella especie de alameda cubierta.
Al cabo de una hora, la persona con la que cree estar, le dice:
-Y bien, Barón, ¿no me reconoces?, ¿has olvidado acaso la promesa de tu juventud?, ¿has olvidado cómo yo la he cumplido?
El Barón se estremece.
-No temas- le dice el espíritu-, no soy dueño de tu vida, pero sí lo soy de retirarte todos mis favores y arrebatarte todo lo que te es querido; vuelve a tu casa y verás en qué estado la encuentras, en ello reconocerás el justo castigo a tu imprudencia y a tus crímenes... A mí me gustan los crímenes, Barón, incluso los deseo, pero mi destino me obliga a castigarlos; vuelve a tu casa, repito, y conviértete, aún te queda un lustro de vida, morirás dentro de cinco años, pero sin que la esperanza de poder estar un día con Dios te haya sido negada... Adiós.
Y el Barón, que sólo entonces se da cuenta de que está solo y que no ha visto que nadie se despidiera de él, vuelve a toda prisa sobre sus pasos y pregunta a todos los campesinos que encuentra si no le han visto entrar en la alameda con un hombre de tales y cuales características; todos le contestan que había entrado solo, que asustados al verle gesticular de aquella manera incluso habían ido a avisar a la señora, pero que no había nadie en el castillo.
-¿Que no hay nadie? -exclama el Barón terriblemente turbado-. ¡Pero si he dejado dentro a diez criados, a siete niños y a mi mujer!
-Pues no hay nadie, señor -le contestan.
Cada vez más asustado corre hacia su casa, llama, nadie le contesta, fuerza una puerta, entra, y la sangre que inunda los escalones le está ya anunciando la catástrofe que se ha abatido sobre él; abre una gran sala y descubre a su mujer, a sus siete hijos y a sus diez sirvientes desparramados por el suelo en diferentes posturas, en medio de un mar de sangre, todos ellos decapitados. Se desmaya, varios campesinos, cuyas declaraciones constan, entran y tienen ocasión de contemplar el mismo espectáculo; ayudan a su señor, que poco a poco va volviendo en sí, les ruega que faciliten los últimos auxilios a la desdichada familia, y sin pérdida de tiempo se encamina hacia la Gran Cartuja, donde falleció al cabo de cinco años en el ejercicio de la más elevada piedad.
No emitimos ningún juicio sobre este incomprensible suceso. Existe, no se puede negar, pero es incomprensible.
Hay que andar con cuidado y no creer sin duda en quimeras, pero cuando una cosa es atestiguada por todo el mundo y pertenece como ésta a un género tan singular, hay que bajar la cabeza, cerrar los ojos y decir: así como no entiendo cómo los orbes flotan en el espacio, así también pueden existir cosas sobre la tierra que no acierte a comprender.


FIN

martes, 27 de octubre de 2009





el extraño mundo del odio
acogía al ser humano indispuesto de pensamientos
que fuera capas de maltratar y maldecir al inútil
aquel pobre invecil el cual no era capas de pensar en lo poco y nada k su vida le acontecía...

si hablamos de amor claro k es eso un sentimiento vació y heterosexual el cual complementa la vida cada ser
pero prefiero ser un ser sin ningún tipo de sentimiento por los de mas solo pensar en migo
interno
creyendo en el narcisismos puro de cada persona en realidad somos dioses pero no somos capases de darnos cuentas
la vida es un infierno y a si a quedado demostrado con tanta basura k nos presenta la television el dia a dia
nos preocupamos por la vida agena o giramos en un entorno neo liberal pero egtimatisado por la absurda creen si del poder mas ivecil del mundo......

lunes, 12 de octubre de 2009

nina hagen

Nina Catharina Hagen nació el 11 de marzo de 1.955 en Berlín del Este, República Democrática Alemana, comenzó a los 9 años su carrera de cantante de ópera y empezó a estudiar canto, piano, guitarra y danza. Hace coros de rock en estudios, viaja a Polonia en 1.972 donde se convierte en estrella del hard-rock subterráneo y vuelve a Berlín para formar su primera banda, "Automóvil". En 1.976 se nacionaliza en la otra Alemania y un año más tarde viaja a Londres copado por los punks, donde rotagoniza el film "The Go Blue Girl". Allí conoce a Johnny Rotten de los Sex Pistols y a Ari Up, integrante de la legendaria banda femenina The Slit, junto a quienes actuaría a su regreso a Berlín. Junto al violero Bernhardt Potschka forma "The Nina Hagen Band", a la que se unen Herwing Witeregger, Reinhold Heil y Manfred Praeker. En 1.978 graban su primer LP, "Nina Hagen Band" que catapultó a la "enfant terrible" a la fama y provocó una tormenta en la tierra de los Reichs. Cuando, un año más tarde, sale "Unbehagen", ya la banda no existía y Nina se encontraba en Holanda filmando con Herman Brood, "Cha Cha". A su regreso a Berlín filma "Retrato de una borracha" y su figura exótica era ya la imágen predilecta de buen parte de la juventud europea. En 1.981 es requeri- da por Bennett Glotzer (productor de Frank Zappa) y Nina vuela a los Esta- dos Unidos para una extensa gira que se ve interrumpida por el nacimiento de Cosma Shiva, su hija. Estalecida en Nueva York, graba su primer LP. norteamericano, "Nunsex- monkrock", que incluye complejos temas como "Antimundo", "El futuro es ahora", "Nacido en Zig-Zag" y otros cuyo lanzamiento es apoyado por su primer video, en el que aparece vestida de hombre y ya con el pelo corto. El tremendo éxito del álbum la lleva en una larga gira por USA, Europa y Japón, al cabo de la cual comienza a trabajar para su siguiente disco, "fear- less" producido por Giorgio Moroder, que repite el suceso del anterior. Laß mich in ruhe! Album: [" " CD] everyone's against me, they made me this way everyone's against me, they'll be sorry one day lass mich in ruhe, leave me alone lass mich, lass mich in ruhe leave me, leave me alone lass mich, lass mich in ruhe ignoranten, seht sie euch an one by one alles mutanten, spoiling my fun lass mich in ruhe, leave me alone lass mich, lass mich in ruhe leave me, leave me alone lass mich, lass mich in ruhe helmut, ich hasse dich du machst mich krank aber ich passe nicht, gott sei dank bin ich punk lass mich in ruhe, leave me alone lass mich, lass mich in ruhe leave me, leave me alone lass mich, lass mich in ruhe lass mich in ruhe, leave me alone lass mich, lass mich in ruhe leave me, leave me alone lass mich, lass mich in ruhe

jueves, 24 de septiembre de 2009

hay k decir lo esta es una de las paginas k mas me a encantado he encontrado gran cantidad de material discografico muy bueno me gusta e aki el link de un apagina muy buena :


http://lovepainfear.blogspot.com/

Xe[no]fobia - sagre volatil

solo subire discos de mi agrado pero les dejara la
pagina para bajar muchos mas





La tecnologia, la neurosis, la antireligion, el culto al individuo, la lujuria y erotismo, la exploración de los sentidos, son lo cimientos que construyen el proyecto Xe[no]fobia. Con música fuerte, beats rápidos, secuencias agresivas y una combinación de Techno, Industrial, Electro Dark bailable y algunos elementos Trance. Nace en Hidalgo del Parral Chihuahua Mexico en Mayo del 2005, con solo sonidos combinados y canciones cortas. Sin elementos que apoyen el crecimiento del proyecto, N0tfo5 (el cerebro del Xe[no]fobia) aplica algo de calidad y sonidos nuevos, secuencias largas y bases para aplicar voz en las canciones, experimentando con nuevas influencias, decide juntar todo y crear lo que es el sonido actual con algunas variantes. Disfruten del sonido!
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Lista de Temas
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Killer Dance
Naturaleza Agresiva
Sangre Volatil (Hard Version)
Sangre Volatil
T.A.C.H.A.


http://www.mediafire.com/?yttmkndrjje
bueno les dejare un video des esta banda alemana la cual encuentro file eso saludos y grasias por pasar